Increíble. Inolvidable. El OCISA Haro Rioja Vóley protagonizó en en El Ferial una de esas gestas que permanecen en la memoria colectiva durante años. Cuando el partido parecía sentenciado y el Arenal Emevé caminaba con paso firme hacia la victoria, las azules resurgieron desde un abismo de nueve puntos en el ‘tie-break’ para transformar la noche en un estallido de júbilo. Ni la lesión de Viky Vivas, obligada a retirarse con molestias en la espalda, frenó a un equipo empujado por más de 500 fieles que vivieron en El Ferial una velada para enmarcar.
El duelo comenzó equilibrado, con alternancias constantes y mínimas rentas para ambos lados. En el OCISA Haro fue novedad la titularidad de Geneva Jones, que respondió con solvencia en bloqueo y defensa. Su actuación ayudó a inclinar un primer set muy igualado que cayó del lado visitante tras un arreón final de Gritzbach y Burgo (25-21).
El segundo parcial, sin embargo, no tuvo historia. Arenal Emevé impuso un ritmo muy superior desde el inicio, con Clark levantando un muro en la red y un ataque en estado de gracia liderado por Portero, Ter Brugge y Milena. La entrada de Starck solo acentuó la superioridad local y el Haro se vio ampliamente desbordado (15-25).
El tercer set recuperó la tónica de equilibrio, pero esta vez el desenlace golpeó de lleno a las azules. Con 21-18 primero y 24-22 después, el OCISA Haro acarició el 2-1, pero dos desconexiones consecutivas permitieron a las gallegas darle la vuelta y adelantarse en el cómputo global (24-26).
El cuarto parcial exigió al Haro sacudirse el mazazo, y lo hizo. Tras un inicio dubitativo, las de Esther López fueron creciendo desde la defensa y el coraje, sosteniendo el empuje de Starck y el bloqueo de Clark. Gritzbach, Giglio y una inspirada Vivas condujeron a las azules hasta un convincente 25-22 que llevó el encuentro al desempate.
Lo imposible
Y entonces llegó lo imposible. Arenal entró al ‘tie-break’ desatado, pisando el acelerador hasta un 0-7 que silenció El Ferial. El 2-11 parecía una sentencia inapelable, más aún tras la lesión de Vivas. Pero la entrada de Aurora Tur, el saque de Gritzbach y la determinación de Giglio encendieron una chispa que pronto se convirtió en incendio: del 2-11 se pasó al 10-12 en un abrir y cerrar de ojos, y el pabellón volvió a creer.


La remontada tomó tintes de locura. Giglio acercó a las suyas (11-12), Arenal reaccionó (11-13), y cada punto se convirtió en un viaje al límite. Un remate fuera de Ter Brugge y un error de finta devolvieron el empate a 13. Tras un fallo de Jones que dejó el 13-14, la central estadounidense se rehízo de inmediato para igualar nuevamente. Un balón fuera de Arenal puso el 15-14, Portero respondió con un ‘block-out’, pero un remate errático de Starck y el zurdazo final de Folgueira, que tocó en el bloqueo antes de besar la cinta y caer manso, desataron el delirio.
Y El Ferial explotó. El OCISA Haro Rioja Vóley firmaba así una que se recordará por mucho tiempo, una victoria que vale mucho más que dos puntos y que refuerza el crecimiento del equipo en la Liga Iberdrola.






